Cómo elegir la caja para enviar por paquetería
Cómo medir, cuánto espacio dejar para el relleno y cómo calcular el peso volumétrico antes de enviar.
Mide tu producto y suma el relleno
Las medidas de nuestras cajas son interiores: largo × ancho × alto. Mide tu producto en su punto más ancho y suma de 1 a 2 cm por lado si lo vas a proteger con burbuja, papel o relleno.
Si la caja queda muy holgada el producto se mueve y se golpea; si queda justa, las esquinas de la caja trabajan de más y se abren. Lo ideal es que no quede hueco, pero que el producto no empuje las paredes.
El peso volumétrico: por qué una caja grande cuesta más
Las paqueterías cobran por el mayor entre el peso real y el peso volumétrico. La mayoría lo calcula multiplicando largo × ancho × alto en centímetros y dividiendo entre 5,000; confirma el divisor con tu paquetería, porque algunas usan otro.
Ejemplo: una caja de 40 × 30 × 30 cm da 36,000 ÷ 5,000 = 7.2 kg volumétricos. Aunque tu envío pese 3 kg, te cobrarán como si pesara 7.2 kg. Por eso conviene la caja más chica en la que tu producto quede bien protegido.
¿Corrugado sencillo o doble?
Para la mayoría de los envíos de ropa, libros, accesorios y artículos medianos, el corrugado sencillo es suficiente. Si lo que mandas es pesado, frágil o va a viajar con muchas otras cajas encima, usa doble corrugado.
Las cajas de microcorrugado son delgadas y se ven muy bien, pero están pensadas para productos ligeros o para ir dentro de otra caja.
Ciérrala bien
Sella con cinta canela o transparente de buena calidad en forma de H: una tira a lo largo de la unión de las solapas y otra en cada orilla. Hazlo arriba y abajo.
No reutilices cajas golpeadas o húmedas para paquetería: pierden buena parte de su resistencia.